Archivos Mensuales: julio 2014

HOMBRE AL CUADRADO… VOLVEMOS CON TODO!!!

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Nacho y su coprolalia… siempre dando la nota…

NUEVAS FUNCIONES! VUELVE #HombrealCuadrado

Jueves 31 de Julio, Viernes 1 y Sábado 2 de Agosto, 21 hs. en Cubo Azul de la UNC (Calle Filloy, Ciudad Universitaria, al lado del Comedor Universitario)

Una obra producida por Jaqueca Teatroque cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Teatro – Discapacidad, Sexualidad, Amor, Hombre… ¿Qué es ser hombre? ¿Quién está capacitado para ser uno mismo y sentir en consecuencia? No te lo pierdas! Más información en www.jaquecateatro.com

Síntesis Argumental: ¿Quién está capacitado para definir quién es un discapacitado? Nacho y Manuel son empleados públicos dedicados a la asistencia social que buscan elaborar una monografía acerca de la discapacidad y la minusvalía, actualizando concepciones que consideran obsoletas para comprender el fenómeno. Para ello establecen un juego discursivo, retórico e histérico acerca de las deficiencias, discapacidades y minusvalías (propias y ajenas), abordando además nociones referidas a la sexualidad, el amor, la discapacidad y las capacidades humanas, como así también la ontología del ser occidental en un contexto social normativo. A través de situaciones oníricas se expresan deseos reprimidos, cosmovisiones y sentimientos de cada personaje, denotando su historia de vida y los aspectos más oscuros de su personalidad. ¿Quién se atreve a dejarse llevar por lo que siente? ¿Quién se arriesga a enfrentar los propios miedos para alcanzar al otro? “Hombre al Cuadrado” entiende al amor como un salto a ciegas que depende de un acto de fe: fe en uno mismo, fe en el otro, fe en la humanidad, fe en la posibilidad. Sentir… solo eso, resulta ser la clave para sobrevivir

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La historia de Cristina…

Cristina era una integrante del taller de 55 años residente de una de las fundaciones en las quelogo-XVs. trabaje, de Cba., ella decía tener 14 años, y jugaba con muñecas, como también cuidaba de sus compañeros .

En sus discursos, dentro del taller de teatro, no solo tenia la capacidad de proyectar sus vínculos, formulándolos a través de historias dramáticas llena de tintes de todos los colores, si no que también expresaba he ilustraba con sus palabra la maravillosa fiesta de sus quince años. En sus cuentos y representaciones siempre había una princesa que vivía con sus hermanos, porque sus padres la habían abandonado. Este personaje lo desarrollo y trabajo durante años.

Juntos a sus compañeros empezamos a construir una obra de teatro para representar en primavera, la misma estaba compuesta por payasos, animales, bailarines y mucha fiesta, el desenlace de la historia era “la gran fiesta en el circo”. Todas las improvisaciones y construcciones colectivas que poníamos en juego eran autenticas historias que inventábamos en grupo según lo que cada integrante quería expresas, jugar, actuar, ser.

Cristina teniendo en cuenta  esta construcción colectiva “la gran fiesta en el circo” decide ser ella la princesa anfitriona que recibía en su casa a todos los personajes para festejar la primavera.Y si bien no hubo torta ni regalos de quinceañera, si hubo un vestido acampanado que ella eligió como vestuario, una corona de princesa y mucho maquillaje lleno de brillo. “por momentos siento que este es mi gran sueño, es como si yo fuera a cumplir los quince, que casualidad que actúe de princesa que baila…” decía Cristina.

De repente llego el gran día, los dos focos de luces con papel crepe de colores estaban preparados, la escenografia estaba lista y los actores ya estaban listo para salir a escena, es importante aclarar que el eterno ensayo de los actores duro meses de mucho trabajo, teniendo en cuenta que cada uno tenia un tiempo y un espacio lúdico, para desarrollar sus objetivo.

El texto teatral creado por los mismos integrantes era un tanto absurdo, el objetivo era festejar, exponiendo las diversas capacidades que enriquecían a este grupo.

El publico toma asiento, y empieza la gran función, aparecen los payasos en escena, aparece la bruja cenicienta, aparecen los perros y los gatos malabaristas y muchos personajes sumamente creativos y oníricos.

La anfitriona de la fiesta estaba lista y de repente… (con una movida música de Floricienta elegida por Cristina) entra “ella” María la durmiente (nombre del personaje elegido por Cristina) de la mano que su hermano (que también vivía en la misma fundación) y era el  dueño del circo (según el personaje escogido por el), la gran anfitriona de la fiesta asía su llegada y bailada el vals con el dueño del circo dando comienzo a esta excelente performance, mientras los payasos hacían acrobacia.

“En el desenlace de la obra se podía percibir notoriamente mucho de los valores humanos que hoy claramente educarían a toda una comunidad, de los cuales he aprendido mucho…”

La obra llega a su final y el público aplaude de pie, consiguiendo un reconocimiento de los actores, de todo el trabajo que veníamos desarrollando, el talento, autoestima y la autoeficacia de cada uno de ellos entre otras cosas.

A la semana siguiente llego a la fundación para dar el taller de teatro como de costumbre y cuando la llamo a Cristina para participar del taller, la mima me responde, “profe soy una señora de  mayor de 55 años, pero voy a ir a jugar igual…” sorprendido por su innovadora respuesta a ese dejavu constante de su edad y toda su adolescencia, le pregunto que personaje va a desarrollar en esta nueva obra que vamos armar y la misma me propone empezar a trabajar el personaje de una señora mayor que les cuenta a la gente historias de su vida….

Lucinao Gazzero

“Lo que no comprendemos de lo que sabemos” Veladuras en la relación Realidad – Ficción

A dos años de esta maravillosa experiencia, aun sigo viendo mucho teatro en la calle…

La vida esta compuestas de teatro y Puestas en escenas cotidianas…

 

 

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“Lo que no comprendemos de lo que sabemos”

 

Una novia, sin haberse dado la oportunidad de pensar, dejó que las circunstancias dirigiesen los acontecimientos. El temor se apoderó de ella y estando casi lista, con el vestido puesto, escapó de la casa sin que nadie se enterara. Huyó a la ciudad con la necesidad de un lugar en el cual detenerse y pensar. Indecisa ante el ingreso de bares y restoranes dado la vestimenta que llevaba puesta, tomó coraje e ingresó a uno de ellos. Se ubicó en una mesa y le pidió al un mozo un vaso de agua. Se sentía deprimida y con mucho miedo.

Por el lado del novio, también se hallaba en los preparativos de los últimos detalles antes del casamiento. Sólo que él sí estaba convencido de lo que deseaba. Él se anhelaba casarse, entrelazar su vida con la mujer a la que amaba, sin que los prejuicios y miedos opacaran su juicio.

Es entonces cuando se entera de que su prometida ha huido… Sale a buscarla con uno de sus amigos en el auto de la ceremonia.

 

En algún lugar de la ciudad de Córdoba…

Viernes o sábado533990_557792250913291_1464281143_n (1)

20:00 hs. Reunión de Actores:

  • Maquillaje y vestuario.
  • Decoración el auto.
  • Ejercicios de relajación y concentración, y motivación.

 

21:45 hs. Estando en el vehículo (auto de los novios), estacionar a media cuadra del lugar.

 

22:00 hs. (Aproximadamente) Ya ubicados los cómplices en sus respectivas mesas, en unos de los bares de la ciudad,  mediante un  llamado telefónico se le da el “ok” a la novia.

  • La novia, minutos después ingresa al lugar e realiza su performance.

 

22:15 hs. (Aproximadamente) Se le da el “ok” al novio.

  • El chofer y el novio se dirigen al lugar.
  • El novio ingresa a realizar su performance mientras el auto con balizas puestas aguarda en la calle.

 

22:30 hs. (Aproximadamente) Salen los novios del bar, ingresan al vehículo y se retiran, para nunca volver.

 

 

“Con una sensación de taquicardia, adrenalina y sudor, el documento en el bolsillo por si nos agarraba la policía, vivir la experiencia como actor de tener que superar las barreras de la cotidianeidad fue reconfortante en este proceso de aprendizaje  Entrelazar las emociones del personaje y la de los “espectactores” que inconscientemente se transformaron en los protagonistas del evento, generando el conflicto central de la situación, proyectando sus experiencias personales y juzgando la actitud de los personajes.

 

Recuerdo que lo mas sorprendente fue en una de las tantas intervenciones en un bar del centro. Cuando apenas llegué (buscando a la novia, según lo guionado) me agarró de los hombros un chino y me dijo eufóricamente “¡Novia, novia, vestido blanco, novia! Ahí dentro llora…”. Al entrar, el mozo se abalanzó sobre mí: “¿La buscas a ella? Te entiendo (con expresión de lo siento mucho), tranquilizate, yo te voy a llevar donde ella está…pero vos tranquilo”. Al verla rodeada de señoras de diversas edades  llorando junto a ella, hasta algunas de rodillas, le pedí que solo me cuente lo que había pasado… En ese momento todo el bar quedó en silencio, sólo se escuchaba el partido de Argentina y Paraguay de fondo, los de la heladería de la esquina estaban en la ventana, junto con la gente de la parada del colectivo, expectantes, esperando ver que pasaba…   cuando de repente una señora mayor agarrando de la mano a “la  novia” le dijo mientras lloraba junto a  ella, “si el esta acá es porque te ama, ándate con él, no lo pienses…” mientras que a mis espaldas simultáneamente se escuchaba murmullado “te dije que era el novio, me di cuenta por el arreglo floral en su bolsillo”, “raro que no la puteo”, “yo la hubiese puteado”, “estará embarazada”, “no, no lo quiere, se le nota de acá a la legua” , “el debe esta transpirando bulucas, esta quedando como un boludo”, “nooooooooo él la ama”… En ese momento empezó a correr una gran adrenalina sobre mi cuerpo, todos los sentidos se agudizaron, era muy extraño estar conectado con mi compañera de trabajo y con todo el entorno a su vez. De repente lancé un vistazo panorámico hasta interrumpido por el acercamiento de un hombre, quizás buscando romper la atmosfera, con actitud canchera: “flaco no…” y automáticamente prorrumpió una señora en un tono de voz alto: “Vos no te metas, nadie te llamó, si viniste a ver el partido volvete a tu lugar…” hasta el día de hoy estamos con la duda de si era su mujer o una persona ajena a él, yo solo pensé que me vendría a chicanear o a querer mostrarse frente a este grupo de sensibles mujeres. Frente a esta situación, se acercó una señora de 60 años  aproximadamente, miró a Clarisa, la novia, y le dijo: “Que nada te detenga, si estas asustada pensalo, pero este bombón te ama…” en ese momento en medio de una sensación de risa interna, ternura y conmoción por ver como la gente se prendía en esta historia ficticia que parecía muy real, aproveché la ocasión para declararle mi amor a la actriz y pedirle que juntos lo pensemos… ella me miró y llorando me abrazó,  le bese dulcemente la frente. Una de las señoras lloraba y otra suspiraba, y… se siente de un costado… “andate con el no lo pienses”.

Suavemente nos retiramos del lugar, mientras algunos se reían y otros aplaudían, nos subimos al auto que estaba obstruyendo la parada del colectivo y nos retiramos. Una cuadra después empezamos a gritar de alegría, histeria, energía, emoción, por lo que se había logrado y descargando ese eterno silencio que duró 10 minutos en tiempo reales, pero horas en tiempos ficticios. Nunca volvimos.

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Nuestros compañeros espías comentaron que se empezaron armar millones de hipótesis al respecto, el escenario era: mujeres sentadas en unas mesas pidiendo un café, los mozos contando que había pasado según su versión,  mientras algunos hombres dialogaban al respecto y otros miraban el partido.”… (Luciano gazzero)

 

 

 

 

Excelente Nota…

La terapia de la risa

Son profesionales de la salud que, con nariz de payaso, usan el chatarrango, mitad chata, mitad charango. O el médico vudú, para que los pacientes se desquiten. Ya son 300 y recorren los hospitales en busca de la risa que ayude a curarse y vivir o, llegado el caso, que ayude a bien morir. Su práctica incluye el psicoanálisis y la teoría teatral.

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Por Pedro Lipcovich

Nada más serio que un payaso. Esta verdad, que todo niño ha intuido, se torna rigurosa tratándose de los payamédicos argentinos: son profesionales de la salud que se han formado en las técnicas del clown para generar, en pacientes de hospital y otras instituciones, una risa que ayude a curarse y vivir o, llegado el caso, que ayude a bien morir. A diferencia de payamédicos de otros países –empezando por el sentimental y pintoresco personaje de la película Patch Adams–, los argentinos buscan sustentar su práctica en una búsqueda que incluye el psicoanálisis y la teoría teatral, sin omitir la investigación de los valores de tensión arterial y frecuencia cardíaca antes y después de sus intervenciones. Pero, lectores, la función está por comenzar. Pasen y vean a la adolescente que, persiguiendo a un hospianimal, se cura; pasen y vean al hombre que, antes de su último viaje, aprendió cómo se juega a viajar; pasen y vean el estetosflorio y la jeringaraca y al único hombre en el mundo que, con un tubo en la tráquea, es capaz de reír.

Hay una prehistoria de los payamédicos argentinos, que se inicia en 1998, cuando el médico José Pellucchi funda Hospiteatro, que representaba escenas ante la cama del paciente. Desde el año 2000, “nos pusimos la nariz de clown”, recuerda Pellucchi, que en 2003, junto con la psicóloga Andrea Romero, fundó oficialmente la agrupación Payamédicos. Hoy son 300 payamédicos en todo el país. Trabajan –siempre como voluntarios– en hospitales de Salta, Neuquén, Resistencia, Rosario, Bahía Blanca. “En la ciudad de Buenos Aires estamos en el Clínicas, en el Bonorino Udaondo, en el Ramos Mejía, el Alvarez y en el Muñiz, donde trabajamos con chicos con inmunodeficiencia. También vamos a geriátricos como el Ledor Vador, de la colectividad judía. En La Plata, estamos en el Hospital de Niños Sor María Ludovica, y pronto estaremos en los hospitales Rossi y San Martín”, cuenta el fundador.
Las payasadas de los payamédicos son complejas y se planifican caso por caso. Por ejemplo, cuenta Pellucchi, “una adolescente había sido operada de una desviación en la columna vertebral; gracias a esa intervención pasó a ser más alta: ahora parecía más una mujer, y no ya una nena. Pero eso, así de golpe, puede no ser fácil en la adolescencia, esa edad que se debate entre la niñez y la adultez. Y ella, después de la operación, se quejaba de dolores que le impedían caminar; los traumatólogos no le encontraban causa a ese dolor, y para la rehabilitación era muy importante que ella caminara. Entonces, pidieron nuestra ayuda. Los payamédicos, luego de estudiar el caso, organizamos un safari fotográfico, no por la selva sino por el Hospital de Clínicas: un payamédico, junto con la chica, trataban de fotografiar a otro payamédico que era el hospianimal, que sólo permitía que se viera su cola, nunca se dejaba fotografiar entero; allá iban todos por los rincones del Clínicas y el hospianimal siempre se escapaba. Hasta que ‘Uy, mirá lo que caminé y no me dolió…’ –recuerda Pellucchi que dijo la chica–. Así la paciente pudo comenzar su rehabilitación y a los tres días se fue de alta.”
La jornada de trabajo voluntario de un payamédico dura varias horas. La primera hora se dedica a obtener información sobre cada paciente, con los médicos y enfermeras que lo atienden. “Cuanto más podamos saber del paciente, mejor, porque eso nos ayuda a evitar decir o hacer cosas que puedan resultarle hirientes, como en el caso de la adolescente que no podía caminar, a trabajar con su deseo; nuestras intervenciones, aunque se den en el plano del humor y de lo estético, siempre apuntan a un cambio.”
Sigue una media hora para vestirse y maquillarse y después, sí, una hora y media o dos horas de actuación, ante tres, cuatro o cinco pacientes sucesivos. “Trabajamos con todas las patologías y con todas las edades.” En general, actúan de a dos. “Pero a veces es uno solo: por ejemplo con bebés o con pacientes terminales, que han hecho una relación importante con un payamédico en especial y prefieren esa intimidad.”
Pero, ¿qué relación puede haber entre un payaso y un moribundo?
“Uno de nuestros ocho grupos de investigación, coordinado por una psicóloga especialista en cuidados paliativos, se dedica a la tanatología, a la cuestión de la muerte –contesta Pellucchi–. Tratamos de que cada uno de noso-tros tenga la mayor preparación sobre este tema, que nos planteamos desde la perspectiva filosófica en autores como Baruch Spinoza. Pero sólo trabajamos a partir de lo que el paciente plantea. Nuestro trabajo es distinto de lo que puede verse en la película Patch Adams (con Robin Williams), donde la cuestión de la muerte se trata en forma más directa. En nuestro trabajo, la muerte suele aparecer a través de metáforas. Es frecuente el tema de los puentes, en el imaginario la muerte suele presentarse como ese lugar de tránsito. Recuerdo un paciente jujeño, que precisamente trabajaba en el puente por donde, desde La Quiaca, se pasa a Bolivia y, en sus últimos días, el trabajo se organizó alrededor de puentes que llevaban a otros planetas, otros lugares, y todos sabíamos que el puente era otra cosa. Otro paciente, paraguayo, iba a volver a su país a morir, y quiso trabajar ese viaje jugando con un tren; le llevamos un tren de juguete, y resultó una intervención muy intensa porque él nunca había tenido juguetes, su infancia había sido muy dura y por primera vez en su vida tenía un juguete. No se habló de que ese viaje en el tren de juguete era su despedida.”
–Sus ejemplos muestran una participación muy activa de los pacientes.
–Sí –contesta Pellucchi–. Para nosotros, un signo de buena respuesta terapéutica es la “payasización” del paciente: se payasiza, no sólo porque en su cama pueda ponerse una nariz de clown, sino porque empieza a usar un lenguaje que escapa de lo real. Nosotros jamás hablamos de lo real; el clown no habla directamente de la enfermedad y la muerte, sino que tiene un lenguaje fantasioso, poético. Y cuando el paciente también empieza a hablar de ese modo se generan cosas muy intensas. Es difícil explicarlo, los artistas lo pueden entender, pero no hace falta ser artista para transitar esto, o todos podemos devenir artistas y generar ese espacio intermedio en el que el clown se mueve.
Pero entonces, ¿qué es un clown? Es un actor que ha roto “la cuarta pared”.
“En las obras de teatro –observa Pellucchi–, el actor no se relaciona directamente con el público: no lo mira, o mira en forma abtracta, como si hubiera una pared, la llamada cuarta pared del escenario; el payaso, en cambio, se vincula con su público, lo hace participar. Pero –puntualiza el payamédico– nunca se permite hacerle pasar un mal momento. El clown no es ni agresivo ni erótico; si fuese agresivo, sería, en términos técnicos, un clown ‘abufonado’; y la vertiente erótica conduce al burlesque, género que está en el origen del café concert.”
Pero volvamos al hospital.
“Después de una intervención payamédica donde el paciente se rió mucho, suele caer la necesidad de sedantes y analgésicos, incluidos los opioides –destaca el doctor Pellucchi–. Hay estudios que vinculan la risa con la liberación de endorfinas, esas drogas que produce el propio organismo, pero no se trata del gesto mecánico de reír. Y nuestro propósito no es liberar endorfinas, sino que nos gusta el arte de hacer reír, nos encanta la producción en conjunto con los pacientes. Y, sí, hay correlatos fisiológicos: uno de nuestros equipos de investigación examinó a 50 pacientes antes, inmediatamente después y 20 minutos después de la intervención de payamédicos: la frecuencia cardíaca y la presión arterial disminuían después de las intervenciones, excepto casos en los que, primero, aumentaban, y, después, disminuían por debajo del nivel inicial. Este último perfil puede vincularse con la catarsis, ese fenómeno que se produce cuando el sujeto puede dar expresión al hecho traumático”, dice el payamédico, y lo explicará.

Payamédico vudú

“En materia de catarsis, nuestro número paradigmático es el payamédico vudú: apelamos a este procedimiento en niños o adultos que han sido muy castigados por intervenciones médicas invasivas. El número empieza con un payamédico que, en papel de vendedor, le vende al paciente un muñequito. Este muñeco, vestidito con guardapolvo y barbijo, sirve para controlar, a la manera del vudú, a un segundo payamédico que se presenta vestido igual que el muñequito, y así el paciente puede desquitarse de todo lo que le hicieron: se lo provee de agujas, jeringas, de todo el instrumental con que lo agredieron; el paciente puede pinchar, sacudir, pegarle al muñequito y lo que él haga lo verá, ampliado, en el cuerpo del clown. Así no sólo se ríe a carcajadas, sino que reproduce en forma activa la escena traumática.”
Además, los payamédicos tienen su propia utilería. “Son objetos desdramatizadores –define Pellucchi–. Por ejemplo, el chatarrango, cruza de la chata donde los pacientes hacen sus necesidades, con el charango. Lleva un encordado, efectivamente hace música y hay payamédicos que saben tocarlo. El estetosflorio es un estetoscopio común, pero en su extremo tiene una flor. La jeringaraca, mitad jeringa y mitad maraca, es una jeringa para inyecciones rellena con mostacillas.”
Pero también hay objetos que se eligen o se fabrican para cada caso en particular: “Había un paciente, un hombre que necesitaba tubo de oxígeno y en relación con esto se había armado un juego de exploración submarina con peces, pulpos. Sucedió que se agravó y lo llevaron a terapia intensiva: en el cielorraso de la sala, el único lugar que él podía ver, los payamédicos pegaron unos pececitos recortados, y él se puso a reír. Fue muy raro ver reír a alguien que tenía puesto un tubo endotraqueal. Y no es común que alguien, antes de morir, se ría”.

La conexión del arte!!!

Apenas empecé a trabajar sobre el teatro en una fundación  para personas con discapacidad, al ver tanta variedad de conductas, comportamientos y talentos, me di cuenta de la importancia de jugar y aprender a dejarse llevar para construir a través del arte.

El caso de “la eterna espera” tiene que ver con una niña de 7 años que participaba en forma grupal en el taller. En ese momento sólo miraba la pared, desplazando simples movimientos corporales, totalmente desconectada
del trabajo que intentábamos hacer en grupo.

 

Nunca me importó la discapacidad y enfermedad que ella tenía, sólo me interesaba trabajar sobre sus conductas y su insistencia de permanecer en este grupo, realizando su actividad de manera individual.

Charlando con una de las profesoras de la fundación me comentó que Erika era autista, autista profunda. Traté de no leer mucho al respecto, soy un convencido de que cuando uno lee las dificultades que se presentan ante una deficiencia o discapacidad, se bloquea para trabajar he innovar en el proceso a desarrollar con un ser humano. Sí tengo un lema que consiste en “riesgos cero”, es decir, cuidar y no exigir más de lo que el otro, el grupo y yo podamos dar, trabajando en equipo.

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JAQUECA TEATRO

Entrevista a Luciano Gazzero, Coordinador del taller de teatro y creador del proyecto SaludARTE.

El ARTE NO ES TERAPIA, PERO SUS RESULTADOS SON TERAPÉUTICOS

 

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En mi baga experiencia, lo que entiendo por arte terapia es la forma de crear a través de resultados psicosociales que van vivenciando las personas y llevar esos resultados a hacer teatro. El arte no es terapia, pero sus resultados son terapéuticos, es como jugar y aprender jugando. Si bien inicia con el psicodrama y el rol play dentro el ámbito terapéutico, yo creo que es una forma de crear un equipo donde uno tiene una meta en particular-en este caso el teatro-y ver que resultados se obtienen, tanto en la creación colectiva como en los componentes de este arte que es el teatro. Es hacer arte por medio de la terapia o que a la vez la
terapia sea artística y poder exponer esos resultados artísticos para darles nuevos mensajes a la sociedad.

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SaludARTE!!!!

TALLERES DE TEATRO PARA NIÑOS CON PROBLEMAS EN SALUD MENTAL

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Se presenta una descripción de los talleres teatrales que se están realizando, desde hace dos años, por la Fundación Teatro del Libertador, mediante convenios con dos instituciones de salud pública: el Servicio de Salud Mental del Hospital Pediátrico (HP) y el Centro Infanto-Juvenil del Viejo Hospital San Roque (CIJ). Se exponen los objetivos del taller, los recursos técnicos utilizados y algunos ejemplos ilustrativos.

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El teatro y la danza, una buena terapia para hiperactivos

Arte-terapia

El arte tiene efectos terapéuticos comprobados. Los niños con trastornos de conducta o de aprendizaje encuentran un espacio para expresarse e integrarse. Los talleres en los hospitales públicos cerraron hace dos años.

Caso 1. A Mauricio (8) le habían diagnosticado déficit atencional, que se manifestaba en un pobre rendimiento escolar, baja autoestima y en problemas de conducta. Su terapeuta sugirió que participara en un taller de teatro que, en aquel momento, se ofrecía en el Hospital Pediátrico. Buscaba un espacio con límites claros, donde pudiera expresarse verbalmente y, en especial, donde disfrutara. Según dejaron constancia los terapeutas, a los seis meses Mauricio había mejorado su expresión lingüística, lógica, espacial y corporal. Sus relaciones con los demás también lo habían hecho de manera notable.

Caso 2. Clarisa (8) era una niña tímida, inhibida, con problemas fonatorios y dificultades para socializar. Se le indicó que concurriera al taller de teatro para que hablara, se expresara, creara y encontrara un lugar de referencia adonde fuera querida. Luego de cinco meses, logró comunicarse con sus compañeros y, también, mayor fluidez en su vocabulario. Su terapeuta observó que afianzaba vínculos y se mostraba colaboradora. Sentía placer en lo que hacía.

Caso 3. Joaquín (10) mostraba signos de inhibición, retraimiento y timidez, y tartamudeaba. El terapeuta solicitó la inclusión en el taller de teatro para que se relacionara con pares y se expresara. Al principio le costaba, pero, con los meses, pedía hablar primero y tomaba el rol del entrevistador.

Estos chicos (cuyos nombres han sido cambiados) participaron de los talleres de teatro para niños de 6 a 14 años en riesgo psicosocial como pacientes del servicio de Salud Mental del Hospital Pediátrico y en el centro infanto-juvenil del Hospital San Roque, entre 2007 y 2011.

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ES PLACER TRABAJAR CON PRODUCTORAS CORDOBESAS Y ARTISTAS INTERNACIONALES…

https://www.youtube.com/watch?v=Y2atu2qrzN8

BENNY ED (Artista internacional)
https://www.youtube.com/watch?v=Y2atu2qrzN8